Una segunda oportunidad para los linfocitos T-CAR en el osteosarcoma

Del laboratorio de Meshinchi, Departamento de Investigación Clínica y Departamento de Ciencias Traslacionales y Terapéutica

El osteosarcoma es el cáncer de hueso más frecuente en niños y adolescentes, y se presenta tanto en personas jóvenes como en personas adultas mayores.  Aunque los desenlaces clínicos de la enfermedad localizada han mejorado con el tiempo, las personas con tumores metastásicos o en recaída siguen contando con opciones de tratamiento limitadas. Incluso realizando cirugías agresivas y administrando quimioterapia intensiva, las tasas de supervivencia del osteosarcoma avanzado han permanecido prácticamente sin cambios durante décadas. Esta falta de avance ha impulsado el interés en nuevos enfoques terapéuticos, como las inmunoterapias que pueden dirigirse con mayor precisión a las células cancerosas.

Uno de estos enfoques es el tratamiento con linfocitos T con receptor de antígeno quimérico (T-CAR), que ha transformado el panorama del tratamiento de varios cánceres de la sangre, pero que ha resultado mucho más difícil de aplicar en tumores sólidos. Un obstáculo importante es encontrar dianas que estén ampliamente presentes en las células cancerosas pero en gran medida ausentes de los tejidos sanos. En un nuevo estudio publicado en Cancer Research Communications, dirigido por el equipo de investigación del laboratorio del Dr. Soheil Meshinchi, el equipo explica cómo una diana inesperada puede ayudar a superar esta barrera en el tratamiento del osteosarcoma.

“Este estudio representa la culminación de un esfuerzo traslacional que comenzó con el Proyecto Stella”, afirmó Meshinchi, haciendo referencia a una iniciativa de descubrimiento con sede en Fred Hutch centrada en identificar dianas procesables en una forma uniformemente mortal de leucemia mielocítica aguda (LMA) infantil. Mediante la utilización de una plataforma de descubrimiento multiómico a gran escala, el equipo de investigación identificó el receptor alfa de folato (FOLR1) como un antígeno que se expresa de forma elevada y selectiva en la LMA infantil, con una expresión mínima en las células hematopoyéticas normales. Ese descubrimiento condujo a la elaboración de un tratamiento con linfocitos T-CAR dirigido al receptor FOLR1, desarrollado por Fred Hutch, que actualmente se está probando en pacientes.

A medida que se avanzaba en la elaboración del tratamiento con linfocitos T-CAR, el equipo de investigación comenzó a preguntarse si el receptor FOLR1 también podría ser relevante en otros tipos de cáncer. “Evaluamos sistemáticamente la expresión del receptor FOLR1 en otras neoplasias malignas y observamos algo inesperado y sorprendente”, explicó Meshinchi. “El osteosarcoma exhibió una expresión de FOLR1 uniforme y de alto nivel”.

Con el fin de explorar si esta expresión podría aprovecharse terapéuticamente, el equipo de investigación analizó los niveles de FOLR1 en muestras de tumores, líneas celulares de osteosarcoma y modelos de xenoinjerto derivados de pacientes. Se descubrió que la gran mayoría de las muestras de osteosarcoma expresaban FOLR1 tanto a nivel de transcripción como de proteína, lo que respalda su potencial como diana clínicamente pertinente.

Posteriormente, el equipo probó el tratamiento con linfocitos T-CAR orientado a FOLR1 desarrollado en Fred Hutch, en modelos de osteosarcoma en el laboratorio. En experimentos de cultivo celular, los linfocitos T-CAR mostraron una fuerte activación y destruyeron eficientemente las células de osteosarcoma que expresaban FOLR1, como las muestras primarias de pacientes. En modelos murinos (en ratones) de enfermedad tanto localizada como metastásica, el tratamiento generó fuertes respuestas antitumorales, logrando en algunos casos una erradicación completa y duradera del tumor.

“Estos resultados proporcionaron la justificación científica para reutilizar un tratamiento con linfocitos T-CAR inicialmente diseñado para leucemia, en una indicación para tumores sólidos con una importante necesidad médica no cubierta”, explicó Meshinchi.

Diagrama que ilustra cómo el descubrimiento del receptor alfa de folato (FOLR1) en la leucemia mielocítica aguda infantil condujo a la identificación de la misma diana en múltiples tumores sólidos.
Una iniciativa de descubrimiento de dianas en la leucemia mielocítica aguda (LMA) infantil permitió identificar el receptor alfa de folato (FOLR1), que posteriormente se encontró expresado en múltiples tipos de tumores sólidos, como osteosarcoma, cáncer de pulmón, renal, uterino, ovárico, tiroideo y pancreático. Imagen proporcionada por S. Meshinchi.

Es importante destacar que el trabajo ya ha superado la fase preclínica. Los hallazgos propiciaron el lanzamiento de un ensayo clínico activo que evalúa el uso de FH T-CAR FOLR1 en pacientes con osteosarcoma resistente o en recaída en el Centro Oncológico Fred Hutchinson y el Hospital Seattle Children's. “Este es un cáncer increíblemente agresivo para el cual no hubo avances terapéuticos importantes en más de medio siglo”, señaló Meshinchi. El primer paciente ya ha sido tratado en el ensayo, que está dirigido por la autora del estudio, la Dra. Michelle Choe, como investigadora principal.

Para Meshinchi, el estudio pone de relieve el poder de las investigaciones traslacionales impulsadas por el descubrimiento. “Este trabajo demuestra cómo una iniciativa imparcial de descubrimiento de dianas en una leucemia infrecuente y letal puede desbloquear inesperadamente oportunidades terapéuticas en tumores sólidos”, dijo. Lo que comenzó como un esfuerzo para tratar la LMA infantil, ha producido un tratamiento con linfocitos T-CAR con una pertinencia potencial que trasciende con creces su indicación original.

Es posible que estas repercusiones más amplias estén apenas comenzando. El equipo de investigación ha identificado la expresión de FOLR1 en varios tumores sólidos complementarios —como carcinomas de pulmón, ovario, páncreas, útero y células renales— así como en ciertos tumores cerebrales pediátricos específicos, lo que sienta las bases para estudios posteriores. “El tratamiento con linfocitos T-CAR orientado a FOLR1 es un ejemplo excelente de cómo una sola diana bien validada puede tender un puente entre la leucemia pediátrica y la oncología de tumores sólidos”, declaró Meshinchi. “Nuestra esperanza es que este enfoque pueda finalmente ampliar las opciones de tratamiento para pacientes que actualmente tienen muy pocas”.


La Dra. Michelle Choe y el Dr. Soheil Meshinchi, integrantes del Consorcio Oncológico de Fred Hutch, la Universidad de Washington y el hosptial Seattle Children's, contribuyeron con esta investigación.

Esta investigación destacada recibió financiamiento del Wipe Out Kids' Cancer, la Fundación Kuni, la Fundación Sam Day y los Institutos Nacionales de la Salud.

Choe M., Kirkey D., Lira I., Hawkins G., Blankenfeld M., Menashe S., Ries R. E., Wrightson B., Root C., McKay C. N., Peplinski J. H., Glabman R., Davis L. E., Malhotra S. V., Gorlick R., Loggers E. T., Meshinchi S. 2025. Preclinical Evaluation of Folate Receptor-α Chimeric Antigen Receptor T Cells Exhibits Highly Efficient Antitumor Activity against Osteosarcoma. Cancer Research Communications. DOI: 10.1158/2767-9764.CRC-25-0086.

Jenny Waters (ella)

Jenny Waters, redactora de Science Spotlight, es investigadora postdoctoral del laboratorio Hsieh de Fred Hutch. Investiga cómo la traducción del ARNm coordina la transformación y metástasis del cáncer de vejiga mediante la regulación postranscripcional de la expresión de proteínas oncogénicas. Fuera del laboratorio, a Jenny le gusta convivir con sus perros, convencer a su esposo de que la acompañe a correr en las montañas y fingir que cada loma empinada es sólo una “leve inclinación”.