El virus del herpes asociado al sarcoma de Kaposi (KSHV, por sus siglas en inglés) provoca un tipo de cáncer devastador que deja lesiones dolorosas en la piel y los órganos internos. En teoría, la infección por KSHV podría prevenirse mediante una vacuna, lo que detendría el cáncer antes de su inicio. Sin embargo, una vacuna eficaz contra el KSHV es todavía inalcanzable, en gran parte porque la comunidad científica aún no tiene un conocimiento completo sobre cómo el virus infecta las células anfitrionas y de qué manera lo combate el sistema inmunitario.
Un estudio reciente de los laboratorios McGuire, Boonyaratanakornkit, Phipps y Pancera, perteneciente al Departamento de Vacunas y Enfermedades Infecciosas, arroja luz sobre cómo los anticuerpos protectores alteran una proteína vírica clave con el fin de prevenir la infección; un descubrimiento que sienta las bases para el diseño de vacunas y tratamientos oncológicos en el futuro.
El KSHV infecta varios tipos de células humanas mediante un complejo proceso que depende de interacciones coordinadas entre proteínas víricas y receptores en la superficie de las células anfitrionas. Un par esencial de proteínas víricas en este proceso son las glucoproteínas H y L (gH/gL), que forman un complejo y desencadenan la fusión de las membranas víricas y de la célula anfitriona, lo que las convierte en un punto de vulnerabilidad del KSHV. Alterar este paso podría prevenir la infección, pero antes el equipo de investigación debe identificar qué partes de las proteínas gH/gL son más importantes para la infección y más vulnerables al ataque inmunitario.
Los sistemas inmunitarios de las personas infectadas con KSHV ya han realizado este trabajo, puesto que estas personas producen anticuerpos neutralizantes (nAbs) que reconocen las proteínas víricas y bloquean la infección, actuando como una defensa molecular de primera línea y proporcionando un modelo natural para atacar el virus. El equipo de investigación explica que “Mapear los puntos críticos de vulnerabilidad en el virus es importante para el futuro diseño de vacunas y tratamientos”.
En consecuencia, el equipo aisló una docena de anticuerpos específicos del par gH/gL de donantes de Uganda y realizó exhaustivos análisis bioquímicos y estructurales. Así, se decidió que siete de estos anticuerpos podrían neutralizar la infección de KSHV en células epiteliales, atacando regiones ligeramente diferentes del complejo gH/gL.
Dos de estos anticuerpos neutralizantes fueron especialmente potentes. Mediante microscopía electrónica, el equipo demostró que ambos se unían al par gH/gL en el mismo punto que un receptor huésped EphA2, bloqueando físicamente al receptor e impidiendo la entrada del virus. Este hallazgo subraya la importancia de la interacción con EphA2 en la infección por KSHV y destaca esta región como una diana terapéutica prometedora.