Novedosos productos celulares pueden mejorar los desenlaces clínicos del trasplante de sangre de cordón umbilical

Del Dr. Filippo Milano y sus colegas, Departamento de Ciencias Traslacionales y Terapéuticas

El trasplante de células madre hematopoyéticas es una excelente opción de tratamiento para quienes padecen un cáncer hematológico. Sin embargo, a pesar del potencial curativo de este tipo de trasplante, no todas las personas que lo necesitan pueden recibirlo. Un obstáculo frecuente que enfrentan quienes necesitan un trasplante es la falta de un donante compatible con el antígeno leucocitario humano (HLA, por sus siglas en inglés). La compatibilidad del HLA puede mejorar las probabilidades de un trasplante exitoso y ayudar a prevenir complicaciones graves como la enfermedad de injerto contra huésped. Muchas personas encuentran un donante compatible con el HLA entre sus familiares, o un donante no emparentado en registros como el Programa Nacional de Donantes de Médula Ósea. No obstante, para algunas de ellas —especialmente aquellas de grupos étnicos o raciales minoritarios— es imposible encontrar un donante compatible con el HLA para su trasplante.

Con el fin de ayudar a quienes no encuentran un donante compatible, el personal médico desarrolló el trasplante de sangre de cordón umbilical en 1988. Cuando la madre o el padre deciden donar sangre del cordón umbilical de su bebé, el personal médico puede preservar la sangre que queda en el cordón umbilical mediante su congelación y luego almacenarla en un banco de sangre. Dado que las células de la sangre de cordón umbilical son inmunológicamente inmaduras, no reaccionan con tanta intensidad a las células del receptor, por lo que no es necesario que exista una compatibilidad absoluta de HLA para que una persona receptora de trasplante pueda recibirlas. Si bien el trasplante de sangre de cordón umbilical amplía el número de personas que pueden recibir un trasplante de células madre, esta estrategia tiene sus propias limitaciones. La sangre de cordón umbilical no contiene tantas células madre como las de una donación tradicional de médula ósea compatible, lo que puede provocar un retraso en el prendimiento del injerto y prolongar el período de recuperación inmunitaria para las personas. En ocasiones, el personal médico trasplanta dos unidades de sangre de cordón umbilical para acelerar el prendimiento del injerto y la recuperación, pero esta táctica es más costosa, aumenta el riesgo de enfermedad de injerto contra huésped grave y no ofrece una ventaja de supervivencia fiable para las personas.

Deverra Therapeutics creó un producto de células progenitoras hematopoyéticas llamado dilanubicel, diseñado para ayudar a las personas que reciben un trasplante de sangre de cordón umbilical durante el prendimiento del injerto y la recuperación. El dilanubicel se elabora mediante el aumento de células de sangre del cordón umbilical en un cultivo in vitro para generar glóbulos sanguíneos inmaduros incapaces de lograr el prendimiento del injerto, y se infunde junto con la sangre de cordón umbilical de donante. Este producto ayuda a quienes reciben el trasplante mediante una rápida expansión de glóbulos sanguíneos maduros que solo persisten durante un breve período de tiempo. Esto permite que las células de sangre del cordón umbilical trasplantadas establezcan un nuevo sistema inmunitario saludable en la persona a largo plazo. Dado que el dilanubicel se somete a un proceso de eliminación de linfocitos T antes del trasplante, el riesgo de provocar complicaciones graves como la enfermedad de injerto contra huésped es mínimo. Investigaciones previas han demostrado que el dilanubicel es seguro para las personas y facilita la recuperación del sistema sanguíneo después de la quimioterapia, aunque su potencial como adyuvante en los trasplantes era incierto. Un reciente ensayo clínico de fase II, realizado por el Dr. Filippo Milano y sus colegas en el Departamento de Ciencias Traslacionales y Terapéuticas, investigó los efectos del dilanubicel en los desenlaces clínicos de personas que recibieron un trasplante de sangre de cordón umbilical.

Veintiocho participantes con diferentes tipos de cáncer hematológico recibieron trasplantes de sangre de cordón umbilical complementados con dilanubicel. Tras el seguimiento, 27 participantes seguían con vida y en remisión. Un participante falleció debido a complicaciones no relacionadas con el trasplante. Durante el transcurso del estudio, solo una persona tuvo una recaída (pero logró la remisión tras recibir otro tratamiento) y ninguna presentó reacciones adversas por la infusión. Tres cuartas partes de las personas participantes presentaron una enfermedad de injerto contra huésped aguda de evolución lenta, pero, de manera notable, nadie presentó una enfermedad de injerto contra huésped aguda grave ni crónica. En contraste, el 26 % de las personas que recibió únicamente el trasplante de sangre de cordón umbilical (sin dilanubicel) presentó una enfermedad de injerto contra huésped grave, y el 21 % padeció la forma crónica de esta enfermedad.

Supervivencia general

El equipo también cuantificó la recuperación hematopoyética en quienes recibieron dilanubicel junto con el trasplante de sangre de cordón umbilical. Un incremento en el número de linfocitos, es decir, de células inmunitarias, tras el trasplante suele predecir desenlaces clínicos más favorables. Así pues, se observó que todas las personas analizadas presentaron un incremento pasajero de linfocitos aproximadamente 11 días después del trasplante. Las personas de otra cohorte de trasplante de sangre de cordón umbilical, que no recibieron dilanubicel, no presentaron este incremento de linfocitos, lo que sugiere que se trata de un efecto específico del tratamiento con este producto. Para determinar con exactitud cuáles son las células inmunitarias que contribuyen al incremento de linfocitos, se realizó la secuenciación del ARN de células individuales en 3 personas tratadas con dilanubicel y en 3 que no lo recibieron. Se observó que quienes recibieron dilanubicel tenían significativamente más linfocitos T CD8+ y menos monocitos en comparación con quienes no recibieron este producto, mientras que las frecuencias de las células asesinas naturales y los linfocitos T CD4+ fueron parecidas entre ambos grupos.

Dado que el dilanubicel se somete a un proceso de eliminación de linfocitos T durante su fabricación, el rápido aumento de linfocitos T CD8+ en las personas receptoras debe provenir de la unidad de sangre de cordón umbilical de donante sano. Esto sugiere que el dilanubicel efectivamente apoya el prendimiento del injerto y la recuperación inmunitaria en las personas receptoras del trasplante. Aunque el mecanismo exacto que subyace a este fenómeno es poco claro, el equipo de investigación infiere que el dilanubicel podría crear un entorno inmunitario estimulado mediante la activación a corto plazo de los linfocitos T del donante sano. En el futuro, el equipo de investigación guarda la esperanza de que se realicen más ensayos para comprender cómo el dilanubicel produce estos efectos e investigar si pudiese utilizarse como adyuvante para otros tipos de trasplantes de células madre hematopoyéticas.


Este trabajo fue financiado con fondos y materiales de la Fundación Robert J. Kleberg, Jr. y Helen C. Kleberg, la Fundación George & Fay Young, el Centro Oncológico Fred Hutchinson y Deverra Therapeutics.

Las doctoras Ann Dahlberg, Aude Chapuis y Colleen Delaney, y los doctores Filippo Milano, Francesco Mazziotta y Brandon Hadland —integrantes del Consorcio Oncológico de Fred Hutch, la Universidad de Washington y el hospital Seattle Children's— contribuyeron con este trabajo.

Milano F., Dahlberg A., Pedersen J., Roberts L., Azure A., Martin L., Mazziotta F., Hadland B., Chapuis A. G., Delaney C. 2026. Safety and Clinical Outcomes of Pooled Donor, Nonengrafting Expanded Progenitor Cells in Single-Unit Cord Blood Transplantation. J Clin Oncol. 2026 Apr 27:JCO2502510. doi: 10.1200/JCO-25-02510.

Kelsey Woodruff (ella)

Kelsey Woodruff es doctoranda del Laboratorio Termini del Centro Oncológico Fred Hutch. Investiga cómo las células de leucemia mieloide aguda reajustan los azúcares de sus membranas para reprogramar la comunicación de las células cancerosas. Originaria de Indiana, es licenciada en Bioquímica de la Ball State University [Universidad de Ball State]. Fuera del laboratorio, es común verla tejiendo ganchillo y disfrutando de los veranos de Seattle.